LA VIRGEN MARIA Y EL PERRO SEDIENTO
Qué Bella sencillez la de María, En las cosas pequeñas de la vida, Deja impresa su hermosura y alegría. Ocurrió hace mucho tiempo, Aunque la historia es cordón, Con cuentas redondeadas, En las que nos habla Dios. Nuestra señora María, En un pozo reposaba, Bajo una esbelta palmera, Y su cántaro llenaba. Las aldeanas entonan, Dulces sones de la tierra, Que conmueven la mañana Y que el corazón alegra. Mas he aquí un perro flaco, Más fino que un hueso seco, Sucio, rufián y pulgoso, Que carecía de dueño. Buscando las dulces aguas, Se arrima al pozo sediento, Suplicando a las mujeres, Por beber anda gimiendo. Perro sucio y andrajoso, ¿Cómo osas acercarte A la madre del Mesías, Con aire tan suplicante? Ya Lo echaban las mujeres, Cuando la madre del cielo Viendo a la triste creatura, Gemir de pobreza pura, Lágrimas de terciopelo, Sintió al conmover su alma, Cont...