mar y cielo

miércoles, 31 de agosto de 2011

FALSO FEMINISMO

Por todos son conocidos los enormes progresos que la lucha de valerosas mujeres han alcanzado en favor de consiguientes  genreraciones femeninas. Las mujeres actuales somos afortunadas por gozar de oportunidades que le fueron negadas a nuestras madres: podemos estudiar, desarrollar una vocación profesional, tener nuestras propias expectativas en la vida.  Yo misma, he podido disfrutar como ninguna de la libertad para ser lo que quisiera y adoptar mi papel preferido en el teatro de la vida.
Sin embargo hay ciertos avances que no termino de comprender como beneficiosos para mi orgulloso género. No termino de comprender el porqué un grupo de desmelenadas literalmente (mujeres sin melena o de pelo corto) algún día decidió que las mujeres debíamos de renunciar a las ventajas de ser una dama y así desacernos progresivamente de toda nuestra feminidad. Quizás me explique mejor si detallo una serie de ejemplos desconcertantes:
- Ejemplo 1: Hubo un día en que una de las llamadas  feministas, decidió que una mujer no necesitaba de la cortesía masculina. Ciertamente nadie necesita que le habran la puerta del coche para entrar en él pero es posible que esa persona se sienta valorada si se tiene ese detalle. Hoy en día quedan pocas muestras de cortesía masculina hacia la mujer y el resultado es una rudeza a veces insoportable. Cuando una mujer va al volante, por ejemplo, es posible que lenta y torpemente para la competitiva mente masculina, tan solo se encontrará con pitidos, estufñios y pirulas. El hombre mira con recelo a la mujer, como una especie estúpida y frívola que se quiere llevar a la cama y a la que hay que tratar como chulo barriobajero.

-Ejemplo 2: ¿Realmente la mujer es ahora más libre o está bajo una sumisión encubierta de la dictadura social? Es una pregunta que me indigna diariamente, porque si miro a mi alrededor lo que veo es un sin número de esclavas. Hemos dejado de ser criadas en la casa para estar bajo el yugo de la báscula, el espejo y el gimnasio. Hoy dia se utiliza la expresión "Estar en el mercado", eufemismo que no significa otra cosa que estar buena y dispuesta a dejarte utilizar por babosos varios unineuronales. Las más jóvenes atadas a las modas imperantes, pendientes obsesas de las compras, las menos jóvenes combatiendo con los signos de la edad, la celulitis, el peinado, las arrugas. ¿Para qué? Amiga mia ¿Crees que satisfaciendo tu vanidad de mujer diez serás feliz? hasta la modelo más cotizada alguna vez se mira al espejo y siente pena de sí misma, hasta las superwoman falsas que aparecen en las revistas poníendonos los dientes largos con sus figurines, vestidos y mansiones sienten el vacio existencial de anhelo. La dictadura de la belleza que no te deja disfrutar del momento presente, que te hace sentirte indigna en ocasiones cuando estas en público y te sientes que no estás a la altura es FALSA, un espejismo, una trampa, que te condena a un cuerpo vacio sin alma.¡Sentid el orgullo de ser mujer, como las fuertes espartanas a las que se les debían todos los honores por tener la llave de la vida y traer a la tierra a sus guerreros!

-Ejemplo 3: Otro aspecto y más delicado es el de la libertad sexual. Las feministas proclamaron como un bien absoluto para nosotras la sexualidad sin compromiso y yo no puedo dejar de preguntarme ¿Eso nos beneficia en algo? porque yo soy mujer y conozco nuestra psicología. Creemos en el amor verdadero y fiel para toda la vida (eso si nuestro espíritu no está demasiado dañado por experiencias negativas). Antes un hombre no podía cortejar a una mujer así como el quecompreun peine pues estábamos  protegidas de lossinvergüenzas, cuando un hombre se fijaba en una mujer era para ser su novio y cómo sufrían. Para conseguir a la chica se hacía lo impposible: cartas de amor, serenatas, caminatas, incluso a la suegra haciendo ganchillo en la habitación. La novia se convertía en su inspiración en el trabajo, en los momentos duros y aguantaban años incluso sin poder darle un beso; todo por amor. Los hombres de antes están hechos del mismo material que los de ahora sólo que viven momentos históricos y sociales distintos. Es triste ver como gran cantidad de hombres no piensan en la mujer como persona completa, nos ven como posibles conquistas, nos catalogan como si fuéramos ganado, se cuentan entre ellos sus suciedades e incluso nos difaman, insultan y faltan al respeto continuemente. No los culpo sólo a ellos si no también a nosotras que lo estamos consintiendo. Pues resulta que a favor de un supuesto beneficio para la mujer, los hombres campan a sus anchas picando de flor en flor y sin nigún interés en adquirir un compromiso.

No digo que el feminismo sea malo, quien me conozca sabrá que me encanta ser mujer y disfrutar de mis libertades, sólo digo que nos estamos  perdiendo cosas muy bonitas por culpa de las ideas radicales.¡Rescatemos el romanticismo! Dejemos ver la fortaleza femenina que nos da la merced del título de "hijas de Eva".

viernes, 19 de agosto de 2011

¿PORQUE LLORAS ALMA MIA?

En las profundidades del arroyo se resquebraja la fría piedra. Late en ella el dolor mas no la desesperación; la melancolía pero nunca el desamor. Es mi alma que sufre por la pena de saberse  culpable en bastantes litigios que han quedado sin resolver por las cosas de la vida. A mi alma le pesa el daño cometido por debilidad, inmadurez y ¿Porqué no decirlo? También por cobardía. Es cierto, porque en ocasiones personas nobles han debido sufrir las consecuencias de mis actos ruines. Ahora se que la vida pasa facturas por cada instante de aliento que malgastaste y me pesa.
Pero debo decir que prefiero que me duelan mis actos aunque en muchos casos sea tarde, que seguir inadvirtiendo mis miserias. Es mejor sufrir por un daño no reparado que vivir en la ignorancia del error; pues he notado que es un dolor que purifica, que desea el bien, humilla y enseña a amar aunque sea un poco. Cuando uno sufre sabe que está vivo, que está despierto, sus sentidos son más conscientes de lo que siente el otro. Quizás habría que hacer una precisión a Descartés para poder afirmar sin ningún tipo de dudas “Sufro, luego éxito”.

EL SEÑOR PEDRO

Si, estas líneas son para ti esposo; pero no pienses que te voy a poner a caldo o como dice la expresión  “A caer de un guindo”. Sólo voy a decir cosas bonitas como cuando éramos novios. ¿Y sabes porqué? Pues porque hay mucho bueno en ti que además nunca te digo. Y es que tú has hecho posible el equilibrio en mi vida. Cuando te conocí me hiciste creer que era capaz de cualquier cosa, sentir la chica más maravillosa del mundo y  que si te quería sería tu reina para siempre. Hoy veo que has sido fiel a tu palabra. Es cierto que nuestro castillo se ve tiznado a diario de rutina, problemas y muchas veces sacamos lo peor de cada uno. Pero a pesar de todo me siento muy afortunada de haber encontrado a alguien como tú. Cada sacrificio que has hecho por mí, lo llevo en mi corazón gravado a fuego. Renunciaste a ti mismo, tu comodidad e incluso tu forma de pensar  para vivir el amor verdadero conmigo que es el que se entrega simplemente porque se cree en él.
 Y eso que nadie te consideraría “un alma cándida” precisamente. 
Me siento orgullosa de ser tu mujer aunque a veces te juzgo muy duramente e incluso te exijo más de lo que desearías. Pero tenemos una familia por la que luchar, unos hijos que educar y por los que velar.
Desde que alcanzamos el más alto grado de compromiso que existe sobre la tierra, soy consciente de que los acontecimientos de la vida nos han endurecido y que nos ha costado un alto porcentaje de juventud, pero pienso que eso debe ser parte de vivir la plenitud: la vida es dolor, alegría y amor; las tres son necesarias para que el alma crezca.
Lo que más valoro de tu noble corazón (que ya he dicho que no voy a decir lo malo, aunque eso ya lo sabes tú de sobra) es tu lealtad a nuestra pequeña familia y tu fidelidad hacia mí, porque es algo que me haces sentir y soy consciente de tu sinceridad para conmigo.
He aprendido con la edad que el amor es la renuncia de uno mismo y espero que Dios me permita cumplir con los juramentos cometidos en esta vida.
Te ama y lleva en el corazón, tu esposa. 

UN GALAN DE LOS DE ANTES

Le conocí hace muchos años ya, en la pequeña urbanización costera en la que pasaba el verano con mi familia. Moreno, de ojos risueños, deseoso de comerse el mundo y encontrar una Julieta de mirada dulce que lo acompañara para siempre por los devaneos de la vida. Romántico como ningún otro hombre que haya  conocido e incondicional fan de Nino Bravo.
Nos hiciste pasar muy gratos momentos filosofeando sobre el verdadero amor y fuiste  un pretendiente como pocos, un galán de los de antes, poeta, trovador de luna llena, admirador secreto, orador de multitudes, nunca imaginaste el bien que le hacían tus cumplidos a mi pobre alma. Ahora me pesa el corazón por no habértelo dicho nunca.
A mi favor sólo diré, que además de que me encantaban tus piropos y cumplidos; cuando traté de aconsejarte del amor, lo hice de corazón aunque de sobra sé que no te gustó.
Te marchaste dejando un reguero de Dulcineas heridas por no haberte hecho saber que eras especial, inocente y dulce (aunque con un puntito de mala leche que una cosa no quita la otra).
Fuiste demasiado bueno para entender los entresijos de las almas humanas, las ironías, ni las traiciones; fuiste buen amigo, hermano e hijo. Ojala pudiera arrancar algo de consuelo de mis entrañas para tu pobre madre. Perdóname por las veces que no te tomé en serio, que no supe entender tu corazón herido de desilusión.  Hoy siento que no estuve a la altura de tus tan altas expectativas para conmigo. Te llevaré siempre  en mi corazón M.

sábado, 13 de agosto de 2011

MODAS DELUXE

Me sorprende la moda que se ha generado últimamente en casi todas las cadenas de televisión. Mucho miedo me da todo aquello que nos empieza a bombardear desde la "inocente" caja tonta; y no es otra que la de ofrecernos extensos reportajes en los que los espectadores bobalicones podemos observar y deleitarnos con lujosos yates, suites presidenciales en la playa o en el centro de grandes capitales, mansiones despampanantes, centros de belleza de los que quitan el hipo y en fin, un sin número de artículos de lujo y de supuestas cunas del placer tan solo al alcance de los más afortunados y adinerados. Pareciera que la verdadera felicidad y deleite de los sentidos tan sólo estuviera al alcance de los que poseen dinerín al estilo más puramente hedonista.
Me da un poquito de grima la forma en la que nosotros, los pobres televidentes, babeamos imaginando una vida fácil, repleta de placeres en la que cualquier deseo expresado se convirtiera en realidad; y no puedo más que acordarme del evangelio sobre las tentaciones que sufre Jesucristo en el desierto, más concretamente aquella en la que se le muestran desde lo alto de una colina todas las riquezas del mundo y de los reinos terrestres y le dice el tentador "Todo esto te daré si postrándote me adoras". Hoy en día parece que no tiene importancia perder la integridad si a cambio obtienes bienestar o riquezas, cometer injusticias en el trabajo, acercarse a aquellas personas que más nos interesan, incluso buscar un matrimonio interesado,... son los eternos dilemas del hombre que se debate entre la autosatisfacción de su ego esclavizador o buscar la libertad de obrar con rectitud. En una sociedad donde el individualismo a roto muchos de los lazos interpersonales esenciales (entre padres e hijos, vecinos, hermanos, ...) el hombre se ve abocado a buscar sus intereses propios e ignorar los de los demás siempre que no les perjudiquen o pudieran oponerse a los primeros. No conocemos el nombre de nuestros vecinos, pero podemos recitarte al dedillo la vida de un sinfín de personajes vacíos y lejanos que bombardean los programas paradojicamente llamados del corazón como reliquias de la decrepitud. La televisión es un reflejo de nuestro vacío moral.
Pero volviendo al tema de los simpáticos reportajes sobre los lujos, que aturden nuestros sentidos con palabrejas incomprensibles tomadas de otros idiomas, me parece que los tios de la tele aún no se han enterado de las verdaderas formas de disfrutar al alcance de todos. Dios cuando creo este maravilloso mundo, no creo que pensara en un grupo selecto para disfrutar y otro más grande para mirar. Por eso, aunque es cierto que algunas cosillas si quedan reservadas para los más adinerados, las expresiones más gigantescas de belleza y alegría invaden toda la creación para todos aquellos que queramos disfrutarlas. Precisamente nuestro país es un gran ejemplo de esto, hablo de mirar el atardecer en una playa o en el campo mientras todo el paisaje se va dorando para luego oscurecer, de comerse un bocadillo de jamón o de tortilla española, hablo de coger un fruto del árbol y comérselo a su sombra, de un chiste bien contado, de contemplar el dulce sueño de un niño, bañarse en el mar mientras sus suaves olas te acarician el cuerpo, pan con chocolate para merendar. En fin, se me ocurren mil ejemplos y pienso que si queremos descubrir muchos más, tan solo tenemos que observar a los niños, ellos si saben disfrutar de una forma alegre, espontánea e inocente.

HERMANAS

Cuando dos hermanos se encuentran por vez primera se produce una sacudida emocional en la cual cada uno asume su papel en el mundo y ambos comprenden que no han sido llamados a ser el centro del universo. Algo así debió pasarnos a mi hermana y a mí cuando nos conocimos, ella ya contaba seis primaveras cuando yo llegué para instalarme en el seno de la familia García. Sólo estábamos las dos y eso debió de hacernos observarnos concienzudamente. Nunca extrañé nada en ella, para mí era una hermana como cualquiera a pesar de que no hacía las mismas cosas que hacían las hermanas mayores de mis vecinos o primos. Era consciente de que mi hermana tenía una débil salud, desde luego, y que no jugaba con ella como lo hacía con otros niños pero me parecía la mejor hermana del mundo (aunque suene cursi). No montábamos juntas en bici ya que ella no podía andar, tampoco hacíamos de mamás y papás pues nunca comprendió ese tipo de juegos, pero hacíamos otras cosas divertidas como escuchar discos de vinilo durante horas, los pitufos, Enrique y Ana, Teresa Rabal eran nuestros favoritos; nos encantaban los cuentos y estar abrazaditas mientras la suave brisa cartagenera pasaba invadiendo cada rincón de la casa. Poco a poco fui descubriendo que, tal y como intuían las personas externas a nuestro búnker familiar, mi hermana no era igual a las demás y por eso seguramente todo el mundo la miraba por la calle cuando íbamos de paseo; ella era diferente, como una flor exótica y exquisita fuera de su hábitat. su perfume era el halo de inocencia que la envolvía y se contagiaba a quien quisiera absorber su fragancia que penetraba hasta lo más hondo del alma. Mucha gente rechazaba la belleza de esta flor peculiar como un animal enjaulado pudiera rechazar la libertad si se la ponen frente a sus narices, pero muchas otras se dejaron cautivar por ella.

Mi hermana no pertenecía a este mundo lleno de banalidades porque era auténtica y sencilla. Muchas veces, en mis terrores nocturnos ,que aún hoy me acechan, me acurrucaba sobre sus hombros, en la estrechez de su cama esperando que pasara la oscuridad de la noche y sintiéndome segura en su abrazo sin reproches.

Siempre la amé a mi manera, débil y llena de egoísmos personales, deseando protegerla como un quijote a su dama. Ella era el ideal de lo que es bello en el mundo y debe ser querido y protegido.

Durante bastante tiempo me pregunté porqué en el ocaso de su vida terrenal no pude atender a su auxilio como hubiera querido, pues yo acababa de dar a luz. Sentí que me desbordaban tantos acontecimientos, no podía ni quería asimilarlos pero venían con una fuerza desbordante. En poco menos de un año mi vida entera se tambaleaba agitando mi apacible estancia en la tierra e hiriendo mi corazón de forma irreversible. Pero el herir no es morir, no debemos olvidarlo.

Ahora sé que en sus últimos días Ana debía ser la única protagonista de su bella historia y no verse eclipsada por mojigatas como yo con aire de falsa beatitud. Mi orgullo de hermana abnegada se vio perjudicado en favor de un conocimiento más real y profundo de mi debilidad y mis limitaciones humanas. Ahora sé que pude ser mejor, pero aún así aprendí a amar y ser amada de forma gratuita por alguien más parecido a un ángel que a un ser humano.

Hoy en día veo por las calles, en ocasiones, personas enfermas y no puedo evitar emocionarme un poco; lo que más me conmueve es cuando veo un chico enfermito abrazado y cuidado por sus padres, se me saltan siempre algunas lágrimas. Pero no son de pena ni de lástima, es que puedo sentir a través de ellos la ternura de un amor tan profundo y auténtico que penetra a todos los rincones oscuros del alma, limpiando nuestras inmundicias y haciéndonos sentir que somos en parte seres celestiales y no sólo bestias razonables abocadas a las trivialidades.

Es triste ver como una sociedad que goza de comodidades inimaginables para nuestros ancestros, avances técnicos, médicos y con la posibilidad de asomarse al manantial de la historia para reflexionar y aprender, no proteja sin embargo a los más débiles. En nuestra cultura no se promueve el amor a los demás, tan sólo el amor a uno mismo individualista y raquítico, limitado a darse placer continuamente. Bajo la bandera de la filantropía nos adoctrinan para pensar que la vida, si no puedes hacer un crucero, no merece la pena ser vivida. Pues a esos que manipulan nuestra forma de pensar yo les digo que es mentira. Mi hermana jamás conoció ninguna capital europea y de los viajes familiares, no se puede decir que disfrutara mucho; no visitó nunca un spa y por supuesto no consiguió un título académico aunque fuera de un cursillo de hacer aviones de papel. Pero pasó su vida feliz, sabiéndose querida por su familia y respondiendo a este amor con mil cariños, ella multiplicaba el amor que recibía por muchos tantos por cientos.

La vida es para vivirla en plenitud, y eso no quiere decir que deba dar la vuelta al mundo en monopatín para sentirme pleno. Muchas veces las personas más sencillas son las más intensas, porque han desarrollado la capacidad de disfrutar cada instante mientras los pedantes de turno los observan con desprecio y planifican un nuevo ratico de felicidad. La felicidad no se sustenta con viajes, salidas y cenitas (cosa estupenda y a las que me encanta apuntarme siempre que puedo), se tiene siempre con uno, como decimos los españoles “a las duras y a las maduras”.

No dejemos que arranquen de nuestras insípidas vidas nada propensas al servicio y a la entrega (porque está innato en nuestra naturaleza), el jardín más hermoso que ha cultivado DIOS para nosotros, un jardín de preciosa fragancia y exquisitas flores celestiales.

viernes, 12 de agosto de 2011

DEPRESIONES

La depresión es sin duda la enfermedad que en nuestra época y en el mundo moderno más hace sufrir a hombres y mujeres. Es una lacra pesada que se aquilata en nuestros estados de ánimo dominándolos y haciéndonos infelices.
Esta es la época en la que disponemos de más tiempo para dedicar a filosofear sobre el universo, el hombre y lo trascendente, pero paradógicamente es también la época en la que menos se piensa en estas cosas. la vida se traduce al momento que puedas disfrutar y si no te lo pasas bien..., pues aparenta que vives en un carnaval continuo de diversiones y eso te dará el disfrute que te falta; proyectando esa imagen de trivialidades ausentes de las preguntas fundamentales que siempre han asolado al hombre.
Yo misma fui victima de una de esas depresiones a la tierna edad de 18 añitos. Sólo diré que no quisiera verme en las mismas, y eso que después me han llovido algunos chaparrones desagradables. Porque en una depresión el alma se siente irremediablemente abocada al drama y la desesperanza. ¿Y acaso hay algo más dramático que la desesperanza de un hombre?

PROBLEMAS PSICOLÓGICOS GRAVES

En la actualidad hay una epidemia que se impone en nuestras sociedades con más y más fuerza. No se trata de otra que la de los desequilibrios mentales. Es preocupante, casi cualquier persona conocerá al menos 7 u 8 locos, en serio yo conozco por lo menos 20. Y es que en todos los corrillos de amiguetes se nos da de miedo el tema del diagnóstico; el procedimiento es así de sencillo: los doctores, psicoanalistas y terapeutas nos congregamos en un lugar habilitado para el trabajo (llámese cafetería, casa nueva de Mari Pili, parque, terracita, etc...), posteriormente el paciente será seleccionado: en este paso no hace falta ser demasiado exigente, bastará cualquier pringado que nos halla hecho la puñeta en los últimos días (compañero, vecino, amigo que falta y muy recurrente suele ser emplear al jefe para estas disecciones científicas), la parte más emocionante para tan entusiastas profesionales versará sobre el debate del cuadro clínico del paciente, síntomas, análisis circunstancial del mismo, y finalmente diagnóstico enunciado con bellas frases de gran profesionalidad tales como "Está traumatizao", "Está como una puñetera cabra"los más discretos dirán "Ese no está normal... algo le tiene que pasar" (está última frase es muy de mi estilo).
Y yo me pregunto... ¿Qué ocurre con mis problemas psicológicos? porque lo mío no está en ningún libro pero debe ser grave. Así que queridos internautas, si me conoceis o incluso habéis tratado mi caso en alguna sesión interprofesional. Por favor cuando leas estas líneas  apiádate de mí y mándame un diagnóstico y tratamiento adecuado para mi conveniente curación mental.