Desnudas quedan suss ramas,
sobre una alfombra otoñal,
y la orgullosa madera,
despojada quedará,
como abrigo se asirá,
un manto de luz solar.
Tus hojas forman a coro,
un hermoso pedestal,
de melancólicos tonos,
que ya barre un vendaval.
Mañana de otoño,
nubes empedradas,
forman una cumbre,
arremolinadas.
Un rayo indiscreto,
quisiera romper,
con su halo naranja,
el gris amanecer.
Bandadas de aves,
dan su despedida,
tras los ventanales,
luces encendidas.
El niño repite,
desde su almohada,
tengo mucho sueño,
no he dormido nada.
Que soy muy pequeño,
tengo que dormir,
para hacerme fuerte
y mucho escribir.
No me digas madre,
que hay que madrugar,
con duendes y hadas,
yo quiero soñar.
Su madre le besa,
las sienes de oro,
despierta pequeño,
eres mi tesoro.
En la escuela aprendes,
juegas y descubres,
se prende un lucero
y con el te cubre.
Las irreflexiones que aparecen en mi cabeza como un correo electrónico que nadie esperaba, las tengo que plasmar en algún sitio. Compártelas conmigo, si tienes ganas.
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viernes, 28 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
EL LOBO Y LA LUNA
Un pedacito de luna,
quería un lobo alcanzar,
pero como no llegaba,
muy triste, se puso a aullar.
La luna redonda y blanca,
lo miraba divertida,
no debes llorar lobito,
que en el cielo estoy cautiva.
yo quiero subir al cielo,
acariciar tu semblante,
pasear por las estrellas,
ser un lobo muy tunante.
Con mis hermanos y hermanas,
por tus pálidas praderas,
explorar tu cara oculta,
inventar nuevas loberas.
Te quiero desde cachorro,
y en la negrura nocturna,
contemplándote dedico,
mis canciones taciturnas.
La luna por ser coqueta,
un besito le ha mandado,
un pañuelo de rocío
y un suspiro perfumado.
quería un lobo alcanzar,
pero como no llegaba,
muy triste, se puso a aullar.
La luna redonda y blanca,
lo miraba divertida,
no debes llorar lobito,
que en el cielo estoy cautiva.
yo quiero subir al cielo,
acariciar tu semblante,
pasear por las estrellas,
ser un lobo muy tunante.
Con mis hermanos y hermanas,
por tus pálidas praderas,
explorar tu cara oculta,
inventar nuevas loberas.
Te quiero desde cachorro,
y en la negrura nocturna,
contemplándote dedico,
mis canciones taciturnas.
La luna por ser coqueta,
un besito le ha mandado,
un pañuelo de rocío
y un suspiro perfumado.
martes, 4 de octubre de 2011
EL MAGO ANICETO
En un lejano reinado,
un país de fantasía,
junto a las hadas y hados,
brujas y magos vivían.
Había un mago muy loco,
que se llamaba Aniceto,
éstudió siempre muy poco,
era un mago analfabeto.
Como no sabía leer,
mucho enfado a él le entraba
y hacía desaparecer,
las palabras que encontraba.
De un soplo de su varita,
los carteles confundió,
las gentes iban perdidas,
y un gran lio se formó.
las recetas de cocina,
no se podían leer,
y a pesar de mucho intento,
nada se podía comer.
¿Y los cuentos? ¡Vaya invento!
todos terminaban mal,
y los niños tan atentos,
no paraban de llorar.´
Así que todos los magos,
hadas, brujas se enfadaron,
y una gran lección pensaron,
para Aniceto aplicar.
¡Has de volver a la escuela,
para aprender a leer!
y así todas nuestras letras,
tú las podrás entender.
un país de fantasía,
junto a las hadas y hados,
brujas y magos vivían.
Había un mago muy loco,
que se llamaba Aniceto,
éstudió siempre muy poco,
era un mago analfabeto.
Como no sabía leer,
mucho enfado a él le entraba
y hacía desaparecer,
las palabras que encontraba.
De un soplo de su varita,
los carteles confundió,
las gentes iban perdidas,
y un gran lio se formó.
las recetas de cocina,
no se podían leer,
y a pesar de mucho intento,
nada se podía comer.
¿Y los cuentos? ¡Vaya invento!
todos terminaban mal,
y los niños tan atentos,
no paraban de llorar.´
Así que todos los magos,
hadas, brujas se enfadaron,
y una gran lección pensaron,
para Aniceto aplicar.
¡Has de volver a la escuela,
para aprender a leer!
y así todas nuestras letras,
tú las podrás entender.
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