En un balcón de diamante,
coronado de azucenas,
sale la niña sirena,
con un aire agonizante.
Mira el cielo interrogante,
busca palacios de arena,
desliza sobre la almena
sus lagrimas de bramante.
No debes mostrar temor,
cuando se oculte el lucero,
y trae la noche el rumor.
En tus sueños un velero
conduce todo mi amor
eres lo que yo más quiero.
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