mar y cielo

lunes, 26 de septiembre de 2011

CARITA DE NIÑO

Con delicadas perlas se cubría,
al alba la ventana,
destellos claros de luna tardía,
jugaban en tu cara.
Te acurrucabas en la madrugada,
buscando una sonrisa desperté,
¿Al filo de mis ojos? Preguntaste,
Al filo de tus ojos, contesté.

Pues tu mirada es cálida, infinita,
como la fresca hierba que acaricia el aire,
carita de niño transparente y tímida,
que traviesamente va buscando cómplice.

Perfumes otoñales penden de tu cuello,
reverencian nostalgias del primigenio ser,
melancolía que imprime en tí su sello,
fraguando el alma en el atardecer.

Soñando construir el horizonte,
queriendo descubrir un nuevo sol,
carita de niño que mirando esconde,
bajo delgada lona el corazón.