mar y cielo

viernes, 28 de octubre de 2011

RETALES DEL OTOÑO

Desnudas quedan suss ramas,
sobre una alfombra otoñal,
y la orgullosa madera,
despojada quedará,
como abrigo se asirá,
un manto de luz solar.

Tus hojas forman a coro,
un hermoso pedestal,
de melancólicos tonos,
que ya barre un vendaval.


Mañana de otoño,
nubes empedradas,
forman una cumbre,
arremolinadas.

Un rayo indiscreto,
quisiera romper,
con su halo naranja,
el gris amanecer.

Bandadas de aves,
dan su despedida,
tras los ventanales,
luces encendidas.

El niño repite,
desde su almohada,
tengo mucho sueño,
no he dormido nada.

Que soy muy pequeño,
tengo que dormir,
para hacerme fuerte
y mucho escribir.

No me digas madre,
que hay que madrugar,
con duendes y hadas,
yo quiero soñar.

Su madre le besa,
las sienes de oro,
despierta pequeño,
eres mi tesoro.

En la escuela aprendes,
juegas y descubres,
se prende un lucero
y con el te cubre.

miércoles, 26 de octubre de 2011

DESENGAÑO DEL HUMANO AMOR

Cuando descubrí tu engaño,
un puñal en las entrañas,
rasgaba mis ilusiones,
pude ver la cruel patraña,
hiel destino en mis temores.

No sabes nada de mí,
una burbuja de hielo,
se interpone, negro velo,
gris penumbra, opacidad,
ya nada de mi verás.

Pues mi alma se congela,
empedrando el horizonte,
al sentir la aguda pena,
y mirarme en tus pupilas,
viendo como ya rebosa
cual en un reloj de arena,
es mi tiempo y llega al borde.

El abismo de mi estampa,
hay que desearlo alcanzar,
no desistir, esperar,
arrullar en los desvelos,
caer en la ciega trampa,
no desear regresar.

Se secó mi corazón,
harto de no ser regado,
aunque quizás sea anegada,
la lumbre que en él prendió.

No debes pensar amor,
que son duras mis palabras,
pues es pesada la carga,
del brillo que no lució.




lunes, 24 de octubre de 2011

OCULTO

Oculto tras espesa rosaleda,
tejías mi alma,
con invisible tacto me fraguabas,
en turbia calma.

Bajo infinita bóveda celeste,
yo te buscaba,
y lágrimas de lirio por mis ojos,
se derramaban.

Quisiera mecer tu amor dormido,
en blanca cuna,
sentir coraje, fuerza, valentía,
besar la luna.

Poder dominar el tiempo raudo,
hablar despacio,
abrazada a las corrientes de la vida,
llenar mi espacio.

POESÍA PARA MAR

Tu nombre se ve adornado,
de estrellas y de corales,
de caracolas joviales,
por las olas coronado.

Y el brillo de tus pupilas,
en mi espíritu rebosa,
buscando una flor dormida,
cual traviesa mariposa.

Una tímida chiquilla,
paseando en bibicleta,
teniendo muchas cosquillas,
comiendo nubes de fresa.

No temas al porvenir,
busca en el fondo del alma,
un pedacito de sol,
un soplo de espuma blanca,
el recuerdo del amor,
dormido en la playa calma.

¿QUIEN ERES?

Ante la pregusta ¿Quién o qué eres? el hombre no ha podido contestar del todo, pues el ser humano es un misterio en sí mismo. Sin embargo hoy, época en que las palabras significan tan poco, es fácil decir  vaguedades y simplezas cuando se trata de responder sobre nosotros mismos. En la mayoría de casos, si nos preguntan ¿Quién o Qué eres? diremos algo relativo a nuestro trabajo, con entusiasmo relativo, según la ocupación. Incluso nosotros mismos llegamos a creer en esto, de este modo, podemos encontrar personas en exceso enorgullecidas que presumen sin compasión sobre su trabajo; y otras, por el contrario, en apariencia insatisfechas o con complejo de inferioridad pues su desempeño en la vida no es motivante, excitante, divertido, no sirve para ligar, ni para viajar, ni impresionar a un Mindundi. ¿Pero vamos a ver? Si yo desempeño una labor como limpiadora de los baños del metro, ¿Eso es lo que soy? debo acuñar en mi tumba "Aquí yace una limpiadora" y mi recuerdo quedará determinado de este modo. Yo prefiero ver los oficios como algo circunstancial, que aunque no deja de ser algo importante en nuestra vida y una misión al fin, sin subestimar la belleza que supone el desempeño de una vocación. Pero es algo temporal, ligado a los pequeños detalles que se han dado a lo largo de nuestro caminar. Lo que realmente me molesta, es la excesiva repercusión que tienen en la actualidad los títulos, diplomas, licencias y todo tipo de papelillo que acredite nuestras habilidades limitándonos a un rectángulo impreso y sellado por variados organismos chupatintas. No me considero en absoluto anárquica, pero creo que la persona es un abismo profundo e ininteligible en muchos aspectos, que no debe verse reducida a lo que un soplagaitas acredita que sabe hacer. Al final, casi todo se resume en el dinero y eso, en mi opinión, está muy lejos de la realidad. Porque las categorías de personas deberían ir en direcciones muy distintas.
Es difícil escapar a los prejuicios sociales que inconscientemente hacemos sobre cada ser humano que encontramos diariamente, pero por culpa de los mencionados prejuicios dejamos de percibir elementos esenciales de la gente, que las hace únicas en su especie. ¿Cuántas veces, etiquetando a primera vista a alguna persona como simplón o tonturrio, no habremos aprendido cosas vitales como la sencillez, sinceridad, falta de ambición o sacrificio de estas gentes?
Yo cada vez lo tengo más claro, somos mucho más que un nombre, título, ocupación,...; nuestra dignidad y originalidad es más grande.

miércoles, 19 de octubre de 2011

EL PODER DE LAS PALABRAS

Con palabras se construye el mundo y se conquistan corazones. Por eso me causa alarma observar el valor insignificante que les damos a las palabras. Nadie podría llevarme la contraria si afirmo que el lenguaje tiene poder para cambiarnos internamente, puede hacer que optemos por una u otra forma de comportamiento, que forjemos relaciones inquebrantables o desehechemos otras en algún punto de nuestra vida; sólo por una simple frase muestro corazón puede estar enfermo de rencor, o experimentar la paz tan necesario. No obstante, desde que la libertad de expresión es aparentemente respetada por nuestra civillizada sociedad, a veces pareciera, que más que palabras fabricamos peladillas (bastante menos dañinas por cierto) con las que obsequiar a todo aquel que tenga la dicha de cruzarse en el camino. Reconozco que me encanta hablar y que padezco la misma enfermedad a la que hago alusión; uno de sus inconfundibles síntomas sin duda es la repetición de datos desconcertantes, que nada tienen que ver con nuestra vida y que nos inducen a aparentar cultura donde debiera aparecer la adicción a escuchar todas las tonterías de la televisión. Suele tratarse, por supuesto, de datos sin constractar que escuchamos en un decuido en la tele o la radio mientras hacemos la plancha. Un ejemplo de este síntoma sería algo así, en medio de una charla sobre las vacaciones, con los compañeros del trabajo  un alma cándida (normalmente yo) afirma en un arranque de sabiduría insensata "En Japón más de la mitad de la población se pone mascarilla para viajar en metro y no hay papeleras". una vez lanzada la prueba de un vasto conocimiento de costumbres y folklore asiático cabe meditar "Pero si tu nunca has estado en Japón y al único que conoces que ha estado, no te habla desde que coincidisteis en el jardín de infancia". Pero nos da igual y envestiremos con fiereza  determinada a cualquiera que se atreva a contradecirnos, nuestra información tendrá mayor peso, incluso osamos referir la fuente originaria de sabiduria "Lo he escuchado en el telediario". Claro,  hoy parece estar admitido que todo lo que se escucha en televisión debe ser cierto (ásí pero todo lo contrario). Navegamos en medio de un infinito océano de informaciones que van y vienen y algunas pasan frente a nuestra embarcación. Muchas nos importan un pimiento, pero aún así,nuestro cerebro tiene la capacidad de almacenarlas inutilmente y mientras las facultades de pensar por nosotros mismos andan dormidas, sepultadas por cargamentos y pesados fajos de contenidos, premisas, prejuicios que nos indican el sendero del pensamiento para que no nos esforcemos demasiado. Pero lo que más me preocupa es que no se da la importancia merecida a la VERDAD que parece haberse devaluado en favor del sensacionalismo, la hermosura ñoña del lenguaje y la vaguedad mental. Con tristeza he comprobado en diversas ocasiones, como en los medios de comunicación se terjiversan los acontecimientos y hasta la propia historia a favor de las caprichosas modas, pisoteando inclusive, el alabado método científico, ignorando la obligación hacia el rigor y la veracidad.
Me apena sobremanera, porque cuando nos quitan la verdad, ocultándola, escondiéndola por intereses ambiguos, nos hacen menos libres. Somos libres de decidir si tenemos la opción de buscar la verdad, pero si ésta se encuentra desfigurada, jamás decidiremos libremente. Por ejemplo: una chica puede optar seguir con su novio aunque sepa que toma drogas, pero si se le esconde este aspecto, jamás será libre para dejarlo.
Por esto creo firmemmente en la frase evangélica y profética a través de los tiempos "La verdad os hará libres". 

lunes, 17 de octubre de 2011

UN MIRLO

En tu pecho un mirlo herido,
entre el rosal enredado,
añora triste su nido,
sueña con el verde prado.

Bebiendo del manso arroyo,
lava sus plumas dolientes,
sostenido en un escollo,
hunde en el agua su frente
y atisva el lejano oriente.

Desea tocar horizontes,
trazar sendas en el cielo,
ascender nevados montes,
emprender un raudo vuelo,
jamás descender al suelo.

Sus alas están partidas,
lejos huyeron lo sueños,
remendando sus heridas,
se ha de levantar de nuevo,
aprendiendo  a ser pequeño.

CONMOVERSE

Sentir adentro un manatial inquieto,
formando azules hondas transparentes,
arrastrando furiosas corrientes,
y en su fondo, escondido secreto.

Nube gris en el cielo enredada,
juguetea con rayos de luna,
que en la bóveda roja importuna,
por ser musa y del viento admirada.

El crepúsculo abriga siluetas,
cuyos nombres mi alma ha llamado,
y mi lengua silencia discreta.

Pues torrentes de llanto callado,
de alegría, dolor y de pena,
por un loco vaivén apagado.

sábado, 8 de octubre de 2011

EL ALPISTE POR DELANTE

Existe un dicho muy popular en Cartagena que trístemente define nuestro carácter "Para que el canario cante, el alpiste por delante". Este pareado cargado de pillería resume con mucha gracia la forma de pensar del hombre de nuestro tiempo y cultura; es decir que si no hay beneficio el tio no se mueve (otra forma de decirlo). Es común que alguién pregunte en medio de alguna conversación ¿Y que gano yo? y así vamos, calculando los gastos y beneficios de cada acción altruista o no que pudieramos realizar, desde que el despertador del móvil nos arranca de los brazos de Morfeo cada mañana. Vivimos en la época de los convenios y las demandas, cumpliendo horarios anquilosadamente con cara de congrio hervido, mientras vemos pasar las hojas del calendario anunciando lentamente nuestra propia decadencia. Ya me lo decía mi abuela, en su profunda sabiduría de 94 años "A la vieja y al bancal lo que se le pueda sacar".
Existirían (a parte de muchos otros) dos tipos de personas características; unos son los que me gusta denominar ·Esclavos del Convenio", su amo supremo y maestro es el convenio de trabajo y en el supeditan y  consultan cada acto, me pregunto si en su vida real óbedecen a un secreto  convenio que les dicte cada paso que han de dar. El otro tipo de personas y al que tienen pánico el primer tipo ya citado (aunque ambos tipos no son excluyentes) es el de los "hijos de los tribunales"; pertenecientes a algo así como una casta sacerdotal de los juzgados, poseen bastos conocimientos sobre recursos, plazos y demandas porque  la ley es su arma y no dudaran en utilizarla contra quien les toque un poco las narices (por no mencionar otra parte del cuerpo).
Ambos subtipos se han propuesto dominar nuestro mundo contagiándonos a todos de su virus de falta de alegría y entusiasmo por la vida.  (Creo que estoy desvariando un poco)
El caso es que hoy parece estar mal visto el hacer cosas gratis por el simple gusto de hacerlas. Todo tiene un precio y nos cuesta comprender la vida sin el intercambio necesario de intereses. A la hora de resolver los problemas nuestro ingenio se dirige súbitamente al sonido tintineante de las monedas; ese sonido que nos resulta inmensamente tranquilizador, nos da seguridad. Pero amigos, no es nuestra culpa, desde nuestros primeros recuerdos asociamos el vil metal con la satisfacción de cada necesidad o deseo, cuantas veces  hemos escuchado hablar del dinero como única dispensadora posible de felicidad y su carencia la hemos visto relacionada con las mayores desgracias.  El problema es que no existe en nuestra cultura nada gratuito, hasta las raquíticas monedas que ponemos con reticencia y desconfianza sobre las desnudas manos del que pide lo hacemos en concepto de compra-venta de tranquilidad para nuestras propias conciencias; y a estas alturas, no estamos preparados para comprender ese abstracto concepto.
El problema, más profundo si cabe, es que tenemos miedo a demasiadas cosas,  a ser humillados, a la soledad, la vejez, el dolor, dejar de ser amados o tal vez, nunca volver a ser amados, desaparecer sin dejar apenas un invisible rastro; ¿Pero porqué todo esto? Tan solo pretendo avanzar unos pasos tras la piel, donde la razón, la conciencia están dormidos quizás, por capas y capas de obligaciones estúpidas, tallas que alcanzar, cientos, miles de artículos legales para no defraudar al mundo, para ser uno más, ser aceptado, en definitiva ser algo aunque sea un papel absurdo con el que nada tengamos que ver. Os propongo algo, una tarea imposible que yo misma trataré de llevar a cabo sin muchas esperanzas...pensar algo desinteresado de veras, algo pequeño sin duda, nada espectacular ni llamativo, que nadie se pueda enterar, ni agradecer y ¿Poqué no? puede ser nuestra oportunidad de empezar a ser libres.


jueves, 6 de octubre de 2011

EL LOBO Y LA LUNA

Un pedacito de luna,
quería un lobo alcanzar,
pero como no llegaba,
muy triste, se puso a aullar.

La luna redonda y blanca,
lo miraba divertida,
no debes llorar lobito,
que en el cielo estoy cautiva.

yo quiero subir al cielo,
acariciar tu semblante,
pasear por las estrellas,
ser un lobo muy tunante.

Con mis hermanos y hermanas,
por tus pálidas praderas,
explorar tu cara oculta,
inventar nuevas loberas.

Te quiero desde cachorro,
y en la negrura nocturna,
contemplándote dedico,
mis canciones taciturnas.

La luna por ser coqueta,
un besito le ha mandado,
un pañuelo de rocío
y un suspiro perfumado.

martes, 4 de octubre de 2011

PUPURRI DE IRREFLEXIONES ISILDURIANAS

El mejor regalo que podemos dar es nuestro tiempo.
El fruto de la paciencia es el amor.
La humildad es la llave para no dejar nunca de aprender.
Es muy preferible sentir el gran dolor de amar que jamás amar.
Nuestras propias heridas nos dejan entender las caidas de los demás.
Una sonrisa sincera es un paisaje impresionante.
La verdad duele menos que la mentira.
A quien siempre dice la verdad se le reconoce la honradez y en los momentos decisivos se requerirá su consejo sincero.
Todos somos dignos de ser criticados (yo la primera, que además también critico).
Cuando buscamos el cotilleo, encontramos (buscamos)  sentirnos mejores que los demás.
Guardar un secreto es una gran hazaña.
Todos somos especiales aunque muchas veces tratemos de dejar de serlo.
El amor es lo más esencial de esta vida.


EL ESCAPARATE

Fulgurante aparece el muestrario,
Bella imagen que incita a comprar,
Felicidad envasada alcanzar,
presentada en sútil inventario.

Hermosura en frágil envoltorio,
Dicha inmensa se ha de adjudicar,
contra la decrepitud luchar,
mas por dentro lleva un tanatorio.

No quieras ocultar tu llanto,
si asomado al borde de tus ojos,
se aglutinan las ondas del alma.

Que escondido en un risueño canto,
asolado se halla el arrojo,
hastiado de no encontrar calma.

EL MAGO ANICETO

En un lejano reinado,
un país de fantasía,
junto a las hadas y hados,
brujas y magos vivían.

Había un mago muy loco,
que se llamaba Aniceto,
éstudió siempre muy poco,
era un mago analfabeto.

Como no sabía leer,
mucho enfado a él le entraba
y hacía desaparecer,
las palabras que encontraba.

De un soplo de su varita,
los carteles confundió,
las gentes iban perdidas,
y un gran lio se formó.

las recetas de cocina,
no se podían leer,
y a pesar de mucho intento,
nada se podía comer.

¿Y los cuentos? ¡Vaya invento!
todos terminaban mal,
y los niños tan atentos,
no paraban de llorar.´

Así que todos los magos,
hadas, brujas se enfadaron,
y una gran lección pensaron,
para Aniceto aplicar.

¡Has de volver a la escuela,
para aprender a leer!
y así todas nuestras letras,
tú las podrás entender.





lunes, 3 de octubre de 2011

DENTRO DE TI EXISTE UN HUERTO

Dentro de tí existe un huerto,
lo digo porque lo he visto,
en él no existe el invierno,
pues de flores se ha provisto.

Los pájaros ya han llegado,
para probar sus delicias,
Don caracol va perlando,
senderos con elegancia.

Presumen las campanillas,
exhalando su fragancia,
blancas patatas joviales,
rezuman en la abundancia.

El lirio sueña arrogante,
ser una estrella del cielo,
la amapola pizpireta,
se cobija en el ciruelo.

El perejil caprichoso,
se asoma por las barandas,
el romero y el aloe,
juegan en la fria charca.

Dentro de tí existe un huerto,
impregnado de rocío,
de él beben las golondrinas,
viendo al manzano dormido.

Y es que tu alma es aroma,
de melisa y hierbabuena,
tu sonrisa es de gladiolos,
tus lágrimas de azucenas.