El misterio de la noche,
se deja ver en tu pelo,
la noche es un frío velo
y las estrellas su broche.
Llevas fuego en la mirada
y amenaza con quemarme,
en tu esclavo transformarme
prendido en tu luz callada.
Descansando en tu regazo,
me haría tu prisionero,
bebería de tu abrazo.
Robaría el mundo entero
lo colgaría de tu brazo
te elevaría hasta el cielo.