Tal vez y sólo tal vez hoy no sea tu mejor día; encuentres perdidas tus expectativas y rota la ilusión por los devenires imprevistos. Es posible que sientas tu pequeñez en comparación con el alto firmamento; o la debilidad ante los dictados de la naturaleza. Pudiera ser incluso, que te atrape la nostalgia del pasado y no consigas escapar de la enmarañada tela que es la melancolía.
Si estás triste hoy, no te voy a convencer para que no lo estés, pues ese no es mi estilo. No pretendo atolondrarte con hermosas frases vacías que hieran tu inteligencia. Ni mentir y afirmar que no importan las heridas o peor aún, que no existe lo vivido; pues prefiero percibir el tiempo como un instante eterno que como una línea de puntos ignorados.
Menos aún, quiero darte consejos sobre lo que hacer o deshacer, recomendar recetas de mediocridad, o sugerir lecturas de autoayuda. ¿Porqué habría de hacer eso? No creo que sea bueno vendar las heridas sin curarse, o eso al menos afirman todos los médicos.
Si hoy estás triste tan sólo quisiera consolarte, con el simple consuelo que da el querer hacerlo; a sabiendas que no soy (aunque a veces lo pueda parecer) un alma cándida, que me siento abocada como todos al rencor, la envidia y la codicia sin poder evitarlo. Pero en mi corazón marcado de debilidad está el deseo de quererte, reconfortarte, escucharte. Yo también he estado y estoy triste muchos hoys.
Si estás triste hoy, quizá mires al otro con benevolencia, justifiques sus faltas y entiendas lo que le pasa.
Podrías descubrir muchas maneras de sentir y que no todo es el edulcorado sentimiento superfluo de una cara visible que debe ser perfecta, para permitirte por primera vez ser imperfecto.
Sentirás la plenitud de vivir, que encierra amor y dolor, risa y desesperación; es hermoso si lo piensas bien.
Escabullirte un instante de la pesada carga que da el frenético ritmo de las modas y las convenciones sociales, mirar dentro de tí, contemplar tu alma.
Apartarte de la prisión mental del momento, el anquisolamiento de la cómoda rutina.
En fin, muchas cosas podrás hacer al estar triste, algunas para bien y otras para peor. Perdon si resulto pretenciosa o si mi palabrería te causa más zozobra, pero es que necesito que sepas que mi alma anhela consolarte, compartir tu dolor, sentir tu pena si acaso descubrieras que estás triste hoy.