mar y cielo

sábado, 24 de septiembre de 2011

ADIVINA EL NOMBRE DE LA DAMA

Marcado por la lumbre de tus ojos,
a fuego señalado,
recorrería angostos pasadizos,
iría tras tus pasos.
Alondra pálida es tu piel de seda.

Aroma de azucenas,
naciendo en tus mejillas sonrosadas,
traviesas rolaledas.
Oscureciendo el sol, muriendo el día,
naciendo los luceros,
inunda sueve luz con su caricia,
asomando en tu pelo.