El fruto de la paciencia es el amor.
La humildad es la llave para no dejar nunca de aprender.
Es muy preferible sentir el gran dolor de amar que jamás amar.
Nuestras propias heridas nos dejan entender las caidas de los demás.
Una sonrisa sincera es un paisaje impresionante.
La verdad duele menos que la mentira.
A quien siempre dice la verdad se le reconoce la honradez y en los momentos decisivos se requerirá su consejo sincero.
Todos somos dignos de ser criticados (yo la primera, que además también critico).
Cuando buscamos el cotilleo, encontramos (buscamos) sentirnos mejores que los demás.
Guardar un secreto es una gran hazaña.
Todos somos especiales aunque muchas veces tratemos de dejar de serlo.
El amor es lo más esencial de esta vida.