mar y cielo

lunes, 26 de diciembre de 2011

ABRAZAR TU ALMA

Si superar pudiera miedos y fatigas,
y las heridas fueran sólo tenues rastros,
si conmovido de tu llanto y de tu risa,
salvara nuestro foso de alabastro,
No quedaría del ayer un hondo marco,
si perdonara a la traviesa primavera,
si con dulzor abrazar tu alma yo pudiera.

PALABRAS

Hay palabras que asoman en el pasado,
hay palabras que suponen un adiós,
hay palabras que susurran un te quiero,
y palabras que te acercan a Dios.

Hay palabras livianas como viento,
hay palabras que juzgan duramente,
palabras hay que frías como el hielo,
apuñalan el alma lentamente.

Mas palabras son un trozo de cielo,
que reaniman y curan las heridas,
llenas van de esperanza e ilusión,
son un eco de la inocencia perdida,
y hay palabras que conducen a Dios.

lunes, 5 de diciembre de 2011

MI PATRIA ES AZUL

En un edificio gris,
está mi casa ensamblada,
junto a corrientes de humo,
bajo bóveda eclipsada.
 Contemplar verdes caminos,
era toda mi ilusión
y que la aurora besara,
el despertar de un gorrión.

PERO MI PATRIA ES AZUL.

En raquíticos peldaños,
contonean cada día,
ante el umbral de mi puerta,
chiquillos sus boberías.
Comer los frutos de mayo,
admirando los cerezos,
sentir despertar el prado,
con sus coloridos lienzos.

PERO MI PATRIA ES AZUL.

Carreteras de alabastro,
me conducen al albor,
entre veredas manchadas,
guardando triste color.
Sentir el fresco del agua,
a la orilla del arroyo,
merodeando la garza,
sacudiendo los escollos.

PERO MI PATRIA ES AZUL

MUJER QUE NO NAUFRAGA

La mujer que aquí se nombra,
tiene la espalda morena,
de surcar los vastos mares,
clavando el alma en la arena.

Los mechones de su pelo,
son de océano y luceros,
el firmamento los besa,
es de hielo y es de fuego.

En el hueco de sus labios,
lustrosas perlas se mecen,
acuñando hermoso adorno,
para que el sol no las queme.

viernes, 2 de diciembre de 2011

TIERRA

Beber tus aires yo quiero,
volando en nubes salinas,
acariciándote tierra,
tan sureña y levantina.

Mirando tus pies descalzos,
cómo no llorar de pena,
cuánto amargor en tu historia,
y en tu fama Cartagena.

Quisiera besar tu rostro,
y curar tus cicatrices,
pero no está en unas manos,
destejer lo que tejiste.

Te amo desde mi alma,
y sin poder evitarlo,
lloraré contigo tierra,
en lo bueno y en lo malo.