mar y cielo

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miércoles, 4 de julio de 2012

CAMPO DE ROSAS

La vida es campo de rosas,
por donde el alma camina,
pero al olor de las flores,
se sangra por las espinas.

No hay lo uno sin lo otro,
el amor lleva un sufrir,
que si no será otra cosa,
lo que habiera de sentir.

Plenitud viene llamando,
a las gentes que han guardado,
el corazón en un puño,
por temor de lastimarlo.

Cuanto más pode este árbol,
más verdes serán sus yemas,
más exquisitos sus frutos,
más larga la primavera.

miércoles, 21 de marzo de 2012

EL REY Y LA DONCELLA

Canta la alondra en el valle,
Entre espigas y frutales,
Viaja en el viento su son,
Sueña preso de su baile.

Caminando puede verse,
Un joven rey que temprano,
Se adentra en estrechas calles,
Disfrazado de paisano.

El corazón le susurra,
Hondos secretos de amor,
Que lo inundan de alegría,
Plenos de ansia e ilusión.

Hacia su pueblo querido,
Se enciende el pecho en amores
Cada pisada lo envuelve,
Del frescor de los albores.

Cuando cruzando la plaza,
Llamada de las Encinas,
Queda absorto por el llanto,
Apacible de una niña.

Por ser chiquita mi padre,
Quiere casarme,
Por ser bonita me entregan,
A un comerciante.
Triste ventura,
Sin amores me venden,
Hiel y amargura.

Quisiera ser menos rica,
Pero más libre,
Deambular por La tierra,
Que al sol se tiñe.
Ver las estrellas,
Agostar por un beso,
Bajo de ellas.

Los sueños enmudecen,
Por mi destino,
Mariposa no vuela,
Ni anda el camino.
Suspira el monte,
Por besar una nube,
Que se le esconde.

El joven rey conmovido,
Le da un pañuelo de seda,
Para que enjugue su llanto,
Con la delicada tela.

Por una lágrima tuya,
Niña de luna,
Yo podría curarte,
De tu infortuna.
Si me dejarás,
los amores que sueñas,
Yo te mostrara.

¿Quién se atreve a decirme,
De esa manera,
Que mi cariño quiere,
Y en él espera?
Con sus palabras,
Traspasara mi vida,
Como una espada.

Soy el eco del río,
Que se pasea,
Dándole vida al valle,
Y en él se entrega.
Yo soy el alba,
Que desde el confín besa,
Tú linda cara.

Eres huerto sellado,
Para mis alma,
Tú dulzura es ungüento,
Que limpia y sana.
No valgo nada,
Si no es bajo la llama,
De tu mirada.

Cómo podrias quererme,
a Tan poca cosa,
Las musas son distintas,
Son más hermosas.
Ni aún soy valiente,
No merezco el cariño,
Que por mi sientes.

Si me esperas paloma,
A la Luna clara,
Para siempre conmigo,
Yo te llevara.
Serías la guía,
De este canto perpetuo,
Que no termina.

Brilla la luna callada,
Sobre nubes blanquecinas,
Coronada de rocío,
La niña en sueños camina.

Cuando un desfile nupcial,
Se dirige hacia su puerta,
Y en alegre sinfonía,
Se unen todos los que encuentra.

El padre de la doncella,
No comprende que ha pasado,
Coge a su hija del brazo,
Hacia el portón va asustado.

No nos cause usted esta pena,
Escondiendo a la chiquilla,
Debe venir con nosotros,
Pues ha de ser nuestra reina.

Entre jazmines, claveles,
Y una música orquestal,
La niña marcha a su boda,
En el Palacio real.

CUANDO BUSQUÉ LA GUIRNALDA



Cuando busqué la guirnalda,
De frescas flores del prado,
Para asistir al desfile,
Esta mañana de mayo.

No la encontré en mi ventana,
Ni en el atrio de mi hogar,
La busqué desconsolada,
Mas nunca la pude hallar.

Entristecida observaba,
Pasar joviales doncellas,
Con guirnaldas coronadas,
Iban alegres y bellas.

Pero ninguna igualaba
Las flores que yo cosiera,
el aroma de su tacto,
Ni sus pétalos de seda.

Fuiste serrano el culpable,
Que no quisiste que fuera,
Resplandeciente en el baile,
Con las mozas de las eras.

Se marchitarán los brotes,
Perfumados de mi pelo,
No suspirarán los mozos,
No despertarè su anhelo.

Cuando el invierno del alma,
Halla anidado en mi cuerpo,
No suscitarè requiebros,
En el corazón.del pueblo.

Yo soy culpable, lo admito.
Tuve miedo de que fueras,
Es tú persona la causa
De que viva, aliente y quiera.

Si vas al desfile niña,
Cuando lleguen los soldados,
Desenvainando las armas,
Y con sus perros alanos.

Raptaran a las doncellas,
Que luzcan la primavera,
Y con pesadas cadenas,
Las llevarán a su tierra.

Olvidarán las baladas,
Se irá el calor de su pecho,
Lejos de la amada patria,
Sin paz, morada ni lecho.

Su tez se verá de estío,
Ajada su cabellera,
Se apagará el tintineo
Altivo de sus caderas.

No podría soportarlo,
Verte arrastrada del pelo,
Sin dignidad, sin un nombre
Que contenga tus desvelos.

Han llegado los soldados,
Con espadones de hierro,
Para apartar a las mozas,
Y llevarlas al destierro.

Sus guirnaldas de azucenas,
Se pintarán de amapola,
Un clamor mudo del pueblo
Despojado en luto llora.

El Serrano conmovido,
Contemplaba a la serrana,
Con el cristal de sus ojos,
Un manantial se Fraguaba.


miércoles, 1 de febrero de 2012

LA VIRGEN MARIA Y EL PERRO SEDIENTO


Qué Bella sencillez la de María,

En las cosas pequeñas de la vida,

Deja impresa su hermosura y alegría.
 

Ocurrió hace mucho tiempo,

Aunque la historia es cordón,

Con cuentas redondeadas,

En las que nos habla Dios.
 

Nuestra señora María,

En un pozo reposaba,

Bajo  una esbelta palmera,

Y su cántaro llenaba.

Las aldeanas entonan,

Dulces sones de la tierra,

Que conmueven la mañana

Y que el corazón alegra.

Mas he aquí un perro flaco,

Más fino que un hueso seco,

Sucio, rufián y pulgoso,

Que carecía de dueño.

Buscando las dulces aguas,

Se arrima al pozo sediento,

Suplicando a las mujeres,

Por beber anda gimiendo.

Perro sucio y andrajoso,

¿Cómo osas acercarte

A la madre del Mesías,

Con aire tan suplicante?


Ya Lo echaban las mujeres,

Cuando la madre del cielo

Viendo a la triste creatura,

Gemir de pobreza pura,

Lágrimas de terciopelo,

Sintió al conmover su alma,

Contemplándolo lloraba,

Y en lágrimas se perlaba.

¿Cómo tu siendo la madre,

Del creador del universo,

Del santo, del unigénito,

Así lloras por un perro?

Mas ella compadecida,

Su cántaro vaciaba,

Sobre la fina sandalia,

Y el animal se saciaba.
 

¿Porqué vacías tu cántaro?

Si el cubo se halla partido,

No podrás cargar más agua,

Para saciar tu apetito.

No es de la tierra Que emanan,

Los torrentes cristalinos,

Sino del cielo celeste,

Pues es un don del altísimo.

El mismo que hace brotar

Ríos de la  estéril roca,

Para beber le dará,

Manantiales a su esposa.

Su manto resplandecía,

Por el sol de la mañana,

Vino una nube del cielo,

Y su cántaro llenaba.

(Relato adaptado de una tradición abisinia sobre Nuestra Señora)

jueves, 12 de enero de 2012

QUISIERA QUE MI VOZ

Quisiera que mi voz desafiante,
Clamara con ardor bajo tu yugo,
Mirando sin temor a los verdugos,
Cual regio caballero venerante.
Mas bien tu sabes que no soy valiente,
Que tiemblo y mi sudor es alcalino,
Albergo rencores y soy mezquino,
Y que no sé entender tu tez doliente.

Insistes en perder esta partida,
Apuestas por quién tu amor no merece,
Desposas mi alma frágil con tu vida.
Contra todo pronóstico acontece,
Contempló yacer a la muerte herida,
Y a todos nuestros enemigos vences.

EN UN BALCÓN DE PAPEL

Desde un balcón de papel,
Puedo comprender el mundo,
Analizando la historia,
Y preludiando el futuro.
Entre esas cuatro paredes,
Con la hendidura de frente,
No siento miedo a soñar,
Y me atrevo a ser valiente.
Qué sencillez observar,
En mi balcón escondida,
Cómo van y vienen hombres,
Con historias a medida.
Llevan llanto tras la piel,
Y sonrisa en el semblante,
Unos guardan dulce miel,
Otros daño agudizante.

ECOS DE TUS VERSOS

Ecos de tus versos voy buscando,
Entre los nidos de los oropeles,
 En el dulce aroma de los vergeles,
 Tú voz en mi sentir está tornando.

Es cierto que pensamos diferente,
Ambos buscamos  luz entre las sombras,
 anhelos de quién en amor nos nombra,
 distinto fue tu caminar sufriente.

El grito desbordante de tu alma,
Marcó Su huella sobre la mañana,
Remueve las entrañas de la tierra.

Para brotar cual manantial en calma,
Asoma la alegría en tu ventana,
Y luce la belleza de la sierra.

lunes, 26 de diciembre de 2011

ABRAZAR TU ALMA

Si superar pudiera miedos y fatigas,
y las heridas fueran sólo tenues rastros,
si conmovido de tu llanto y de tu risa,
salvara nuestro foso de alabastro,
No quedaría del ayer un hondo marco,
si perdonara a la traviesa primavera,
si con dulzor abrazar tu alma yo pudiera.

PALABRAS

Hay palabras que asoman en el pasado,
hay palabras que suponen un adiós,
hay palabras que susurran un te quiero,
y palabras que te acercan a Dios.

Hay palabras livianas como viento,
hay palabras que juzgan duramente,
palabras hay que frías como el hielo,
apuñalan el alma lentamente.

Mas palabras son un trozo de cielo,
que reaniman y curan las heridas,
llenas van de esperanza e ilusión,
son un eco de la inocencia perdida,
y hay palabras que conducen a Dios.

lunes, 5 de diciembre de 2011

MI PATRIA ES AZUL

En un edificio gris,
está mi casa ensamblada,
junto a corrientes de humo,
bajo bóveda eclipsada.
 Contemplar verdes caminos,
era toda mi ilusión
y que la aurora besara,
el despertar de un gorrión.

PERO MI PATRIA ES AZUL.

En raquíticos peldaños,
contonean cada día,
ante el umbral de mi puerta,
chiquillos sus boberías.
Comer los frutos de mayo,
admirando los cerezos,
sentir despertar el prado,
con sus coloridos lienzos.

PERO MI PATRIA ES AZUL.

Carreteras de alabastro,
me conducen al albor,
entre veredas manchadas,
guardando triste color.
Sentir el fresco del agua,
a la orilla del arroyo,
merodeando la garza,
sacudiendo los escollos.

PERO MI PATRIA ES AZUL

MUJER QUE NO NAUFRAGA

La mujer que aquí se nombra,
tiene la espalda morena,
de surcar los vastos mares,
clavando el alma en la arena.

Los mechones de su pelo,
son de océano y luceros,
el firmamento los besa,
es de hielo y es de fuego.

En el hueco de sus labios,
lustrosas perlas se mecen,
acuñando hermoso adorno,
para que el sol no las queme.

viernes, 2 de diciembre de 2011

TIERRA

Beber tus aires yo quiero,
volando en nubes salinas,
acariciándote tierra,
tan sureña y levantina.

Mirando tus pies descalzos,
cómo no llorar de pena,
cuánto amargor en tu historia,
y en tu fama Cartagena.

Quisiera besar tu rostro,
y curar tus cicatrices,
pero no está en unas manos,
destejer lo que tejiste.

Te amo desde mi alma,
y sin poder evitarlo,
lloraré contigo tierra,
en lo bueno y en lo malo.

sábado, 26 de noviembre de 2011

CUANDO ESTAS CERCA

Nos miramos un instante,
y un temblor de frio hielo,
ascendía por mi espalda,
sediento de absurdo miedo.

El latir se me acelera,
si intuye que rondas cerca,
el sueño no ha de venir,
si sé que escondido esperas.

Me dicen que no eres malo,
que puedes ser dulce y tierno,
pero yo prefiero huir,
al mirar tus ojos negros.

Y aunque debo de admitir,
que eres criatura de Dios,
no puedo evitar chillar,
cuando estás cerca ratón.

Dedicado a los pequeños invasores de la intimidad y procuradores del desasosiego femenino.

martes, 22 de noviembre de 2011

ESTA HERIDA

Esta herida de mi alma,
es tierra abierta,
para que emane el arroyo,
que ya despierta.

Asciende manantial manso,
no te demores,
cura este espíritu inquieto,
de sus dolores.

Si el tiempo se detuviese,
si el mar cesara,
y la llovizna limpiara,
con agua clara.
Qué sería de las gentes,
que no amansaron,
el ímpetu de su vida,
se quebrantaron.

Esta herida de mi alma,
es noche larga,
buscando calor de lumbre,
con qué anegarla.

lunes, 21 de noviembre de 2011

ERES

Eres una flor tardía,
que perezosa se esconde,
y a sus pétalos confía,
el aroma de su nombre,
Cuando se entregue a la aurora,
cuando se atreva a salir,
y los colores de abril,
iluminen su corola,
¿Se acordará ya de mí?

Eres frutal caprichoso,
que obstinado en el otoño,
tiñe su alma furioso,
desnudando sus retoños,
cuando verdezcan sus ramas,
y los gorriones aniden,
cuando le canten las hadas,
y de capullos lo pinten,
¿En mis ojos mirará?

sábado, 19 de noviembre de 2011

ESA LÁGRIMA

Esa lágrima de sal,
yo la perdí,
¿Fue soñado, fue real?
la confundí.

Su rodar de terciopelo,
pálido azahar,
fugaz en el suave vuelo,
gota de mar.

Cuánto bien me habría hecho
ver su reflejo,
acariciando su lecho,
como un espejo.

Pues esa lágrima es mía,
me pertenece,
cuando nació de tus ojos,
besó mi frente.

domingo, 13 de noviembre de 2011

CHIQUILLO DE LAS ACERAS

Chiquillo de las aceras,
alambre inquieto,
deshaciendo la tarde,
con tus inventos.

Soledad empedrada,
en blanca sala,
horizontes azules,
tras la ventana.

Con mirada de luna,
niño de mar,
perfilando tus sueños,
sobre cristal.

Sobre la fina arena,
quisiera estar,
enredado en las dunas,
mil vueltas dar.

Entre el mar y tu alma,
lamento mudo,
entre el mar y tu alma,
se eleva un muro.

Quien pudiera ser ave,
trazar el cielo,
descender en la playa,
de tus desvelos.

Este poema está dedicado a mi padre; recordando los años en que la orfandad y la precariedad económica lo llevaron a vivir en un internado, lejos de su hogar. 

viernes, 11 de noviembre de 2011

MÁS QUE AGUA SALADA

Van y vienen las olas,
con la marea,
dejan lágrimas blancas,
sobre la arena.

Burbujas de sal dormidas,
espuma clara,
devuélveme los recuerdos,
que yo te dara.

El murmullo de la mar,
constante canto,
enreda mis pensamientos,
acude el llanto.

Expandes mis sentimientos,
viendo tu holgura,
se alzan como gaviotas,
por las alturas.

Vienen y van las corrientes,
de cristal frío,
dibujando senderos,
simulan ríos.

Exhala la suave esencia,
de amor salado,
arrullando con su ritmo,
al pez varado.

Fiero, caprichoso, inmenso,
agua infinita,
contemplando tu espejo,
mi alma crepita.

Cristalino y hermoso,
desafiante,
del sobrebio barquero
y el navegante.

Cómo expresar con palabras,
lo que me has dado,
pues todo mi ser rebosa,
si está a tu lado.


Quien pudiera vencer el mar,
si la pequeñez desata, donde no se ve.

jueves, 3 de noviembre de 2011

MI AMOR

Mi amor es infinito,
cual bóveda estrellada,
vigoroso y robusto,
como roca encumbrada,
aunque a veces arrastra,
cadenas perfumadas.

Para asisrte la luna,
mi amor te eleva al cielo,
camina sobre llamas,
desciende al mismo infierno,
pero a veces sus brazos
son pedestal de acero.

Mi amor en fin parece,
un castillo forjado,
con almenas de oro,
murallas de alabastro,
no temas alejarte,
yo te estaré esperando.

Aunque me duela el alma,
sentir marchar tus huellas,
se que es necesario,
que te pierdas en ellas,
mi amor ha de aprender,
a desatar tu estela.

(poesía para Miriam)

LEJOS

Qué alejado siento tu cálido consuelo,
observando la desábrida fatiga,
de mis días y mis noches el desvelo,
anhelando sentir tu mano amiga.

Cuántas veces he envidiado a mis vecinos,
con sonrisa dormida en piel de almendra,
explorando en grácil vuelo los caminos,
me sentí ligera y suave cual alondra.

Soñé que tú y yo juntas de la mano,
paseábamos por senderos de plata,
y se reparaba la malicia, el daño,
unidas en el lazo que nos ata.

Eras para mi ungüento perfumado,
que alejabas el dolor de mi semblante,
tu sonrisa prendida en mi costado,
y en la mirada lluvia de diamantes.