mar y cielo

miércoles, 21 de marzo de 2012

CUANDO BUSQUÉ LA GUIRNALDA



Cuando busqué la guirnalda,
De frescas flores del prado,
Para asistir al desfile,
Esta mañana de mayo.

No la encontré en mi ventana,
Ni en el atrio de mi hogar,
La busqué desconsolada,
Mas nunca la pude hallar.

Entristecida observaba,
Pasar joviales doncellas,
Con guirnaldas coronadas,
Iban alegres y bellas.

Pero ninguna igualaba
Las flores que yo cosiera,
el aroma de su tacto,
Ni sus pétalos de seda.

Fuiste serrano el culpable,
Que no quisiste que fuera,
Resplandeciente en el baile,
Con las mozas de las eras.

Se marchitarán los brotes,
Perfumados de mi pelo,
No suspirarán los mozos,
No despertarè su anhelo.

Cuando el invierno del alma,
Halla anidado en mi cuerpo,
No suscitarè requiebros,
En el corazón.del pueblo.

Yo soy culpable, lo admito.
Tuve miedo de que fueras,
Es tú persona la causa
De que viva, aliente y quiera.

Si vas al desfile niña,
Cuando lleguen los soldados,
Desenvainando las armas,
Y con sus perros alanos.

Raptaran a las doncellas,
Que luzcan la primavera,
Y con pesadas cadenas,
Las llevarán a su tierra.

Olvidarán las baladas,
Se irá el calor de su pecho,
Lejos de la amada patria,
Sin paz, morada ni lecho.

Su tez se verá de estío,
Ajada su cabellera,
Se apagará el tintineo
Altivo de sus caderas.

No podría soportarlo,
Verte arrastrada del pelo,
Sin dignidad, sin un nombre
Que contenga tus desvelos.

Han llegado los soldados,
Con espadones de hierro,
Para apartar a las mozas,
Y llevarlas al destierro.

Sus guirnaldas de azucenas,
Se pintarán de amapola,
Un clamor mudo del pueblo
Despojado en luto llora.

El Serrano conmovido,
Contemplaba a la serrana,
Con el cristal de sus ojos,
Un manantial se Fraguaba.


No hay comentarios:

Publicar un comentario