Mi amor es infinito,
cual bóveda estrellada,
vigoroso y robusto,
como roca encumbrada,
aunque a veces arrastra,
cadenas perfumadas.
Para asisrte la luna,
mi amor te eleva al cielo,
camina sobre llamas,
desciende al mismo infierno,
pero a veces sus brazos
son pedestal de acero.
Mi amor en fin parece,
un castillo forjado,
con almenas de oro,
murallas de alabastro,
no temas alejarte,
yo te estaré esperando.
Aunque me duela el alma,
sentir marchar tus huellas,
se que es necesario,
que te pierdas en ellas,
mi amor ha de aprender,
a desatar tu estela.
(poesía para Miriam)
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