Dentro de tí existe un huerto,
lo digo porque lo he visto,
en él no existe el invierno,
pues de flores se ha provisto.
Los pájaros ya han llegado,
para probar sus delicias,
Don caracol va perlando,
senderos con elegancia.
Presumen las campanillas,
exhalando su fragancia,
blancas patatas joviales,
rezuman en la abundancia.
El lirio sueña arrogante,
ser una estrella del cielo,
la amapola pizpireta,
se cobija en el ciruelo.
El perejil caprichoso,
se asoma por las barandas,
el romero y el aloe,
juegan en la fria charca.
Dentro de tí existe un huerto,
impregnado de rocío,
de él beben las golondrinas,
viendo al manzano dormido.
Y es que tu alma es aroma,
de melisa y hierbabuena,
tu sonrisa es de gladiolos,
tus lágrimas de azucenas.