Querida amiga, he querido
escribir esta carta para darte las gracias.
Llevo bastantes años a tu lado y aún no me canso de tu presencia, de albergar tu aliento ardiente en mis entrañas, de contemplar tantas maravillas... como bandadas de aves surcando el atardecer, un viento suave meciendo las frágiles ramas, el sol derramando sus bellas tonalidades sobre un lienzo planetario. Me acostumbré cada día a muchos de esos milagros: el aire buscando hueco en mi pecho para irradiar su esencia; la frescura del agua besando pétalos de flor; grises nubes perfumando la tierra con el aroma del cielo.
Este teatro único y efímero, desarrolla un papel que a mí me toca; en él permanezco, me fatigo, me hundo, casi pareciera que desaparezco, aunque luego me vuelvo a elevar hasta flotar en un suave éter. Este papel, me ha hecho pensar en los otros papeles, de mis compañeros de reparto y dándome cuenta de la fragilidad que albergas, mi dulce amiga; me hago consciente de que tan solo brillas cuando te alcanza un instante de amor. ¡Si! Amiga mía, el amor es el tinte que colorea todos los papeles y actos de tu representación. Para poder saltar contigo de la mano hacia paisajes imperecederos.
Cuando la hermana muerte roce nuestros labios, quiero decir adiós como quien va de viaje. Ya te imagino, preparando la sala para poder contemplar juntas la película filmada.
Querida vida, espero haberte cuidado lo suficiente… porque… sólo se vive una vez.
Llevo bastantes años a tu lado y aún no me canso de tu presencia, de albergar tu aliento ardiente en mis entrañas, de contemplar tantas maravillas... como bandadas de aves surcando el atardecer, un viento suave meciendo las frágiles ramas, el sol derramando sus bellas tonalidades sobre un lienzo planetario. Me acostumbré cada día a muchos de esos milagros: el aire buscando hueco en mi pecho para irradiar su esencia; la frescura del agua besando pétalos de flor; grises nubes perfumando la tierra con el aroma del cielo.
Este teatro único y efímero, desarrolla un papel que a mí me toca; en él permanezco, me fatigo, me hundo, casi pareciera que desaparezco, aunque luego me vuelvo a elevar hasta flotar en un suave éter. Este papel, me ha hecho pensar en los otros papeles, de mis compañeros de reparto y dándome cuenta de la fragilidad que albergas, mi dulce amiga; me hago consciente de que tan solo brillas cuando te alcanza un instante de amor. ¡Si! Amiga mía, el amor es el tinte que colorea todos los papeles y actos de tu representación. Para poder saltar contigo de la mano hacia paisajes imperecederos.
Cuando la hermana muerte roce nuestros labios, quiero decir adiós como quien va de viaje. Ya te imagino, preparando la sala para poder contemplar juntas la película filmada.
Querida vida, espero haberte cuidado lo suficiente… porque… sólo se vive una vez.
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