Porque he nacido en el mar
Pude contemplar sirenas
Caminar sobre la espuma
Y Beber la luna llena.
Entrelazar mis cabellos
Con poseidoneas doradas
Acariciar caracolas
Entre mareas tempranas.
Suspirar en los destellos
Del atardecer profundo
Cuya luz anaranjada
Se pierde en un mar oscuro.
Bajo un espejo de plata
Surcar rutas submarinas
Besar la sal que derraman
Las corrientes cristalinas.
No dejes morir al mar,
No dejes morir su alma
abandonar sus mareas
Los seres que cuida y guarda .
Mudos, sordos , cabizbajos
Mueren los peces del mar
Dejan un rastro de sangre
Sobre lienzos de cristal.
Dicen que es culpa de todos
Que el mar se acabe muriendo
Pero mi alma se apaga
Al vaivén de sus lamentos.
Es cuestión de sacrificio
Que todos hemos de hacer
Para que vuelva la vida
En el mar a renacer.
No dejes morir el mar,
Porque está en nuestra conciencia
Que los hijos de este siglo
Aprendan de la experiencia.
Quisimos ver horizontes
Plenos de prosperidad
Pero solo hemos hallado
Paisajes de soledad.
Porque he nacido en la mar
Quiero morir cerca de ella
Suspirar de su fragancia
Contemplando las estrellas.
No dejes pasar la vida
Con temor y ambigüedad
Cada momento es historia
Que jamás regresará .
Marinero! ya no hay sendas,
Que transcurran por el mar
Sólo lágrimas saladas
Por sus hijos, que no están .
Si del mar llegó la vida,
Vendrá la muerte quizás?
Construyamos los cimientos
Para un nuevo caminar.
Porque he nacido en el mar
Pude contemplar sirenas
Caminar sobre la espuma
Y Beber la luna llena.
Tendida sobre la arena
Bajo un sol crepuscular,
Vi mil destellos rosados
Brillando sobre la mar.
Con el rumor de las olas,
La tibieza de su espuma
La superficie del agua
Se tornaba de aceituna.
Sí una parte de tu alma
Sientes que hoy se derrumba,
Al contemplar que las olas
Cargan tristeza y penumbra
No dejes morir el mar.
Sí has contemplado su espejo
Para olvidar tu tristeza
Y conmovido en destellos
Te ha entregado su belleza
No dejes morir el mar.
Sí ha acariciado tu cuerpo
Con blancas perlas de sal,
Arrancando en su frescura
La pureza del cristal,
No dejes morir el mar.
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